El nombramiento del director ejecutivo Rex Tillerson, como secretario de Estado confirmó la opinión de que la política de Donald Trump, será transaccional. Un cambio que beneficiara a Rusia. El colegio electoral de USA confirmara a Donald Trump como el próximo presidente, cada vez es más notable que el ganador de la campaña es Vladimir Putin, presidente de Rusia

No se sabe si Putin intervino en las elecciones para ayudar a Trump, como al comité Nacional Republicano con el objetico de debilitar la confianza en el sistema electoral de EE. UU. Los correos del DNC fueron generalizados durante la campaña por Wikileaks, ocasionando una distracción en el campo de Hillary Clinton y alimentando a los medios. Barack Obama pidió a inteligencia evaluar lo que paso, Trump reaccionó de manera desconfiada a los primeros reportes, que indicaban que Rusia estaba detrás de todo lo que sucedió, y que todo había resultado positivo para su elección.

Factor Tillerson

Durante el cambio, Trump no ha mostrado interés por los informes de inteligencia. En la campaña habló de que podía trabajar con Putin para arreglar la relación entre EE. UU y Rusia. La intención fue confirmada con la noticia que Tillerson será probablemente secretario de estado. El nombramiento del director ejecutivo quien al igual que Trump, no tiene ninguna experiencia en el gobierno, es tan solo un ejemplo de lo poco imprescindible y ortodoxo ascenso del magnate a la Casa Blanca.

La experiencia de Rex Tillerson frente a una corporación multinacional es relevante para su desempeño como jefe de diplomacia. Él conoce a los jugadores clave en los primeros países productores de energía en Asia Central, Medio oriente y África. Las sanciones a nivel internacional llevaron al colapso de los emprendimientos Exxon Mobil luego de la crisis en Ucrania en el año 2014 y la anexión de Crimea.

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