Aparentemente es una linda muñeca. Con unas largas pestañas y una sonrisa con la que se ve sumamente inocente, pero muchas personas están preocupadas que Cayla sea más que una muñeca.

Cayla es una muñeca que habla, interactúa con los niños de forma real. Funciona por medio de Bluetooth y ofrece una gran cantidad de contenido a los pequeños, podrán jugar, escuchar sus cuentos y hablar con ella, gracias a un sistema de reconocimiento de voz que tiene integrado.

Juguetes acusados de espiar a los niños

EPIC, CCFC, la Unión de Consumidores y el Centro para la Democracia Digital formularon una queja dirigida a Nuance Communications y Genesis Toys, la firma especialista en reconocimiento de voz que suministro el software para la App de 2 de sus juguetes. Los acusaron de usar a la muñeca Cayla junto con otros robots para grabar las conversaciones y de guardar información sin justificación.

La FTC pidió que se investigue. Este reclamo es sobre juguetes que están espiando. El propósito de Cayla y los demás juguetes habladores, es grabar y guardar las conversaciones privadas, las pueden usar o divulgar, esos juguetes vigilan a niños continuamente y no tienen norma de protección. Expreso la Comisión Federal de Comercio.

El robot inteligente y Cayla necesitan una aplicación móvil para funcionar. Los expertos indican que el problema del robot, es que pide tener acceso a la cámara, lo que no es necesario para que funcione. El juguete fue diseñado para hacer bromas, hacer efectos de sonidos y aplicar datos científicos.

Los organismos aseguran que la muñeca tiene un micrófono que funciona vía Bluetooth y un altavoz incorporado. Por medio de una aplicación Cayla procesa los datos para comunicarse con los pequeños, de esa manera captura conversaciones privadas. De esa forma, las App convierten frases en textos, y obtienen respuesta usando Google y Wikipedia

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